“No les gustó la idea”, reconoció Lula, quien subrayó otra vez que la salida para el conflicto político desatado tras los comicios del 28 de julio “depende única y exclusivamente del comportamiento de los venezolanos”.

En el caso de la posición del Gobierno de Brasil, reiteró que para reconocer un resultado de las elecciones es necesario “saber si son verdad los números” que presentan el Consejo Nacional Electoral (CNE), que le adjudicó el triunfo a Maduro, y la oposición, que denuncia un fraude y se atribuye la victoria.
Para eso, Lula insistió en la difusión de los resultados mesa por mesa, que el Consejo Nacional Electoral aún no ha publicado. “¿Dónde están esas actas?”, reiteró.
Descarta una “guerra civil”
El presidente brasileño también consideró que el actual conflicto no llevará a una “guerra civil”, como se ha advertido en diversos círculos políticos tanto dentro como fuera de Venezuela.
“Creo que hay muchos países dispuestos a ayudar a que vivamos en paz en Suramérica”, declaró Lula, quien intenta llevar adelante una suerte de mediación junto con los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y México, Manuel Andrés López Obrador, aunque este último se ha distanciado de ese proceso en los últimos días. EFE









El libro, tabla de salvación
La gestión de la “cosa pública”
Nueva estrategia industrial
UTPL fortalece su proyección global e innovación con agenda estratégica en China
Uso responsable de la IA en el periodismo exige claridad, criterios y límites