
Cuarenta kilos de explosivos fueron utilizados para la implosión del edificio Álava, ubicado en la zona cero de Portoviejo. La demolición, que duró tres segundos, se llevó a cabo esta tarde, a las 14h00, como se tenía previsto. Juan Santos, gobernador de Manabí, calificó como exitoso el proceso de implosión, método empleado además para demoler los edificios del Centro Comercial y Centro Médico del Pacífico de la capital manabita.
Santos, según El Diario de Manabí, dijo que el costo de la demolición de las tres edificaciones bajo esta técnica fue de un millón de dólares y estuvo a cargo de la empresa española Tragsa.
Marcel Guillén, gerente de la Reconstrucción de Manabí, del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, manifestó que no se registró ningún tipo de daños en edificios o casas aledañas. Sin embargo, en las tomas captadas por diferentes cámaras de vídeo, se observa que tras la implosión unos vidrios del edificio contiguo al Álava se quebraron.
“Los 1.542 metros cúbicos de escombros que generó la demolición de este edificio serán recogidas inmediatamente para que las vías queden expeditas para transitar”, afirmó.
Esta demolición tenía un mayor nivel de complicación, debido a que a un costado de la estructura que fue intervenida hay una edificación en buen estado. Por esta razón la compañía debió hacer un recorte en todas las plantas, para separar el edificio de la casa, dijo Antonio Mancho, técnico de Tragsa. (I)
¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!
Así afecta la guerra en Irán a las principales economías de Latinoamérica
Innovatón UTPL impulsa soluciones estratégicas para empresas
Seguridad y aranceles al 50 %
Democracia, cultura y TikTok
Cuando Israel e Irán fueron muy buenos amigos