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Alex Quiñónez es un ejemplo de fuerza de voluntad

Martha Murga
Universidad Casa Grande
martes, octubre 1, 2019
Es un gran mérito para el país, además, que haya sido el único latinoamericano entre los ocho más veloces del mundo. Sin embargo, su triunfo no es algo deba llamar la atención porque estuvo en los Olímpicos de Londres 2012 compartiendo pista con la élite de la velocidad a nivel mundial

La Medalla de Bronce de Alex Quiñónez en el Mundial de Atletismo de Doha, en los 200 metros planos, no es ninguna sorpresa para quienes seguimos sus competencias, porque por tiempos estaba con posibilidades bastante reales de llegar al podio de los ganadores, tomando en cuenta, además, que una de las grandes estrellas de esa disciplina, Usain Bolt, ya no está en las pistas.

Fue un gran triunfo para el deporte ecuatoriano en general y suyo personal, tomando en cuenta incluso su edad, es un atleta que bordea los 30 años. Es decir, es una medalla con mucho valor emocional por todo lo que había a su alrededor.

El último año, Quiñónez ya demostró que estaba para cosas más grandes cuando llegó a la Liga de Diamante, una competencia de primer nivel, con los mejores velocistas del mundo. Eso le ha permitido tener un fogueo muy intenso, cuyo resultado está a la vista.

 

El haberse alejado totalmente dos años de las pistas, estar desvinculado del deporte de élite y volver con esa fuerza demostrada en las eliminatorias y la final realmente tiene muchísimo mérito y valor. Obviamente hubo un plan que se siguió con él para su regreso a las competencias de la élite del atletismo mundial, con el apoyo de los organismos estatales del deporte y por el respaldo respaldo del club Barcelona de España que lo fichó en febrero del 2019 cuando comenzó a despuntar en las pistas internacionales de Europa.

El último año, Quiñónez ya demostró que estaba para cosas más grandes cuando llegó a la Liga de Diamante, una competencia de primer nivel, con los mejores velocistas del mundo. Eso le ha permitido tener un fogueo muy intenso, cuyo resultado está a la vista.

No debemos olvidar tampoco que Alex Quiñónez tiene un centro de preparación en España, es otro nivel de exigencia. Eso le ha permitido competir en la mayor parte de circuitos europeos. Ya hubo el caso del atleta Jackson Quiñónez Vernaza, también de Esmeraldas, enrolado en las filas del club Barcelona, y que fue nacionalizado por España.

Clubes como el Barcelona son conocidos a nivel mundial por el tema fútbol, pero tienen toda una infraestructura del primer mundo para preparar en otros deportes, en este caso el atletismo.

Si bien es necesario revisar el calendario, Álex Quiñónez ahora debe tener la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en donde debe asegurar su cupo (por ránking). Ese será su gran desafío, su meta mayor y la de todo su equipo de trabajo.

Alex Quiñónez es un ejemplo de fuerza de voluntad, un muchacho que ha demostrado el suficiente coraje para tapar la boca a muchos periodistas deportivos, porque ha sabido recuperarse físicamente, anímicamente y psicológicamente en este retorno triunfal.

 

Es un gran mérito para el país, además, que haya sido el único latinoamericano entre los ocho más veloces del mundo. Sin embargo, su triunfo no es algo que deba llamar la atención porque estuvo en los Olímpicos de Londres 2012 compartiendo pista con la élite de la velocidad a nivel mundial, con el mismo Usain Bolt en la final de 200 metros. Lamentablemente tuvo un paréntesis que atrasó un poco su regreso a las pistas, son dos años perdidos, pero su recuperación fue asombrosa. Si no hubiera existido ese parón lo más probable es que ahora estaríamos hablando de una medalla de oro.

Alex Quiñónez es un ejemplo de fuerza de voluntad, un muchacho que ha demostrado el suficiente coraje para tapar la boca a muchos periodistas deportivos, porque ha sabido recuperarse físicamente, anímicamente y psicológicamente en este retorno triunfal.

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