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La increíble historia de la separación de las siamesas Safa y Marwa


Redacción
domingo, julio 21, 2019
Safa, Marwa y su familia permanecerán en Londres al menos durante seis meses más, mientras las niñas reciben más fisioterapia, pero su plan es regresar a casa a Pakistán a principios de 2020

BBC Mundo

La BBC tuvo acceso exclusivo a una serie de operaciones pioneras en un hospital británico para separar a las hermanas. En uno de los quirófanos, un equipo de 20 personas trabajando como si fueran una. No había tensión ni estrés, sólo manos que ejecutaban tareas metódicamente. Pero esa no era una operación rutinaria. Las dos pequeñas niñas, cubiertas por una sábana, son Safa y Marwa.

Sus cerebros estaban expuestos cuando los cirujanos comenzaron a separar el laberinto de vasos sanguíneos compartidos. De pronto, los anestesistas dieron una señal de alarma. La sangre del cerebro de Safa no estaba drenando apropiadamente y está desviando sangre a su hermana.

Esto provocó que el corazón de Marwa se estresara y su estado se volviera peligrosamente inestable. Los anestesistas gritaban órdenes, reportaban signos vitales y trataban de estabilizar a las niñas. Prepararon a Marwa para un electrochoque. El cirujano levantó las manos y se retiraba para que pudiera aplicar el choque.

cirujanos

El nacimiento

Zainab Bibi ya había dado a luz a siete niños, todos en casa, cuando se embarazó con las gemelas. Planeaban otro nacimiento en casa pero después de que un ultrasonido reveló una complicación se le aconsejó que diera a luz en el hospital.

Era un tiempo difícil para la familia. Dos meses antes el esposo de Zainab había muerto de un infarto. Entonces se le dijo que las gemelas parecían estar unidas.

El 7 de enero de 2017, las gemelas nacieron por cesárea en el Hospital Hayatabad en Peshawar, en el norte de Pakistán. Se le dijo a la familia que las niñas estaban sanas y la madre no las conoció de inmediato porque estaba recuperándose de la cirugía.

Las niñas, sin embargo, presentaban lo que se llama siamesas craneópagos,estaban unidas por la cabeza. Pasaron cinco días hasta que Zainab conoció a sus hijas. Para prepararla se le dio una fotografía. Dice que de inmediato se enamoró de ellas. «Eran muy hermosas y tenían un cabello divino y piel blanca. Ni si quiera pensé en el hecho de que estaban unidas. Me las regaló Dios».

Las llamaron Safa y Marwa en honor de las colinas gemelas en Meca, Arabia Saudita, que juegan un rol central en el peregrinaje islámico del Hajj.

Las gemelas

Al mes las niñas fueron dadas de alta del hospital y la familia acordó que, si era posible, deberían separarlas. Un hospital militar se ofreció a realizar la cirugía pero advirtió sobre las posibilidades de que una de las niñas muriera. El especialista también nació en la región de Cachemira, cerca de Pakistán, así que de inmediato se estableció una buena relación entre ellos.

Después de ver los escáneres el cirujano quedó convencido de que podían ser separadas con seguridad, pero quería hacerlo antes de que cumplieran un año.

A contrarreloj

En agosto de 2018, las visas para el Reino Unido estaban listas, pero no había todavía fondos para las operaciones. Jeelani logró recolectar una pequeña cantidad de dinero pero se necesitaba más dinero para pagar el hospital. Las niñas para entonces tenían 19 meses de edad y con cada retraso se presentaban más peligros para la separación y recuperación. Jeelani urgió a la familia a viajar a Inglaterra de inmediato.

El tío y el abuelo de las gemelas fueron hospedados en un departamento cerca del hospital. Zainab prefirió dormir en el cuarto de las gemelas en el hospital. Poco después de la llegada de la familia, un amigo abogado de Jeelani, al enterarse del caso de las gemelas, hizo una llamada por teléfono.

La llamada era a un rico empresario paquistaní, Murtaza Lakhani, quien se ofreció a pagar los costos del tratamiento de las niñas. «Las gemelas son de Pakistán, igual que yo. Sin embargo, la verdadera razón por las que las ayudo es porque es una operación que va a salvar la vida de dos niñas. Para mi, es una decisión sencilla, así es como se construye el futuro», dijo Lakhani.

Siamesas craneópagos

Las siamesas se desarrollan a partir de un óvulo fertilizado y por eso son siempre idénticas. Hay dos teorías de por qué nacen unidas: o la división de los dos embriones ocurre después de lo normal, y las gemelas sólo se dividen parcialmente, o, después de la división, parte de los embriones sigue en contacto y esas partes del cuerpo se fusionan cuando crecen. Cuando esto ocurre hay más probabilidades de que estén unidas por el pecho, abdomen o pelvis.

La particular fisiología de Safa y Marwa presentaba un desafío único para el equipo del GOSH. Las niñas estaban unidas por la parte superior de la cabeza, mirando a direcciones opuestas. Nunca se habían visto la cara.

La mayor preocupación del equipo quirúrgico era cómo separar la compleja red de venas y arterias. Cada gemela abastecía a la otra con sangre. Cortar estas conexiones conlleva el riesgo de dejar al cerebro sin nutrientes y provocar un accidente cerebrovascular.

cirugía

No hay cifras oficiales de la prevalencia de siameses craneópagos, pero un cálculo indica que es uno en cada 2,5 millones de nacimientos. La mayoría no sobrevive más de 24 horas. En el GOSH, líder en este tipo de cirugía, Safa y Marwa fueron las terceras gemelas sometidas a ella.

El equipo sabía, por experiencia, que los mejores resultados surgen cuando la separación se lleva a cabo durante varias operaciones, para permitir la recuperación entre cada una de ellas. Además de cirujanos y enfermeras, el equipo de 100 personas del GOSH involucrado en el cuidado y separación de las gemelas incluyó bioingenieros, modeladores de 3D y un diseñador de realidad virtual.

Jeelani dirigió la separación del cerebro y vasos sanguíneos de las niñas, pero fue el cirujano plástico, profesor David Dunaway, el responsable de la reconstrucción de las cabezas de las gemelas, creando la parte superior del cráneo de cada una de ellas.

En la primera cirugía, una de tres operaciones importantes, el objetivo fue separar las arterias compartidas. Uno de los mayores riesgos fue que podrían morir durante la cirugía o quedar con daño cerebral.

La familia entendía los peligros y confíaba completamente en el equipo. «Es claramente muy difícil ir por la vida cuando estás unido de esa forma, así que tenemos un caso convincente a favor de intentar la separación, y la familia lo tiene muy claro», dijo Jeelani.

Dunaway, por su parte, aseguró que el equipo ha revisado cuidadosamente los asuntos éticos. «Claramente creo que la vida separadas es mejor que la vida unidas. Siento que si no hubiera muchas probabilidades de hacerlo con seguridad, pensaríamos mejor si deberíamos hacerlo. Todo el equipo siente que hay una excelente probabilidad de tener éxito con la separación en este caso», dijo el cirujano.

familia de las gemelas

En el quirófano, la primera tarea fue retirar tres grandes segmentos de cráneo. Una vez que los cerebros queden expuestos, Jeelani tomó el microscopio operatorio que le permite examinar las microestructuras de los vasos de las gemelas.

Con cada conexión de vasos o arterias que se corta existía el riesgo de daño cerebral. El detallado procedimiento, de cortar, sujetar y sellar las arterias compartidas que llevan oxigeno de una gemela a la otra, dura varias horas. Mientras tanto, el segundo equipo, dirigido por Dunaway, se preparaba a unos metros de distancia. Su labor fue crear un marco rígido de las tres secciones del cráneo, que pueda ser separado en subsecuentes operaciones.

Dunaway explicó que esto es un desafío particular debido a la edad de las gemelas: «Siendo mayores son muy activas y cualquier cosa que hagamos debe ser suficientemente fuerte para resistir las fuerzas a las que se enfrentarán con la cabeza».

Una vez que se lograron separar las arterias compartidas, el marco del cráneo se vuelve a anexar. La operación duró 15 horas. Después de dos días en cuidados intensivos las gemelas volvieron a su cuarto en el hospital.

Tecnología de punta

Entre las tres operaciones que han realizado en el hospital, los cirujanos afirmaron que la de Safa y Marwa fue la más difícil, debido a su edad. «Las estamos sometiendo a mucho», dice Jeelani. «Los cerebros más jóvenes y las circulaciones más jóvenes tienen mejor potencial de regeneración».

cirujanos

Lo que está a favor de los cirujanos es el avance en la tecnología de imágenes y modelado, que les ha ayudado a planear la separación con mucho más detalles que nunca antes. El equipo ha preparado, a partir de escáneres tradicionales, impresionantes modelos en 3D de la piel, cráneo y cerebros de las niñas.

Y no sólo son modelos computacionales, también los crearon en forma física gracias a una impresora de 3D. Estas réplicas les ayudaron a planear cómo la capa de piel entre el cráneo que comparten las niñas fuera dividida. También permitieron que los cirujanos exploren la anatomía de las gemelas mucho antes de que los bisturís toquen su cuerpo.

El equipo también ha podido ir más allá de los modelos físicos gracias a la realidad virtual. Jeelani, con un visor de realidad virtual, exploró el sistema vascular entremezclado de las gemelas. «Claramente esto es el futuro -dijo-. Somos afortunados aquí en GOSH por los ingenieros y especialistas de software porque han traído capacidades que nosotros, como médicos, no tenemos con nuestro entrenamiento médico».

Jeelani con el microscopio

La segunda operación tuvo lugar un mes después de la primera y su objetivo fue dividir las venas compartidas que drenan sangre de los cerebros de las niñas.

Esa vez las cosas no fueron bien. En cuando se separó el marco del cráneo, las niñas comezaron a sangrar. Los coágulos que se formaron en el cuello de Safa comenzaron a restringir el drenaje de sangre de su cerebro y desviar sangre a Marwa. La presión arterial de una de las niñas se disparó, mientras que la de la otra estaba peligrosamente baja.

La crisis pasa pero con consecuencias serias

Los cirujanos sabían que Marwa era la gemela más débil y decidieron darle a ella una vena clave con la que aumentaría sus probabilidades de supervivencia. La operación duró más de 20 horas. Jeelani telefoneó al hospital para chequear a las niñas. Safa estaba en problemas, sin esforzarse para respirar y con la piel moteada.

Cuando los cirujanos regresaron a cuidados intensivos y examinaron una tomografía del cerebro de Safa se dieron cuenta de que sufrió un accidente cerebrovascular en al área del cerebro donde estaba la vena clave que le dieron a Marwa. Safa pasó los siguientes dos días en estado crítico, hasta mostrar signos de recuperación. Fueron retiradas a ambas gemelas los respiradores artificiales y ambas fueron capaces de respirar solas.

Piel nueva

Crear dos cabezas redondas de la estructura tubular que comparten las niñas presentaba un desafío particular. No había suficiente espacio para cubrir la parte superior de las dos cabezas una vez que separadas.

modelo de cráneo

En enero de 2019, semanas después de la separación final, los cirujanos plásticos David Dunaway y Juling Ong trataron de resolver una parte del problema: la falta de piel para cubrir sus cabezas. Dos semanas antes, habían insertado cuatro pequeñas bolsas de plástico bajo la piel de sus frentes y en la parte posterior de su cráneo compartido, y estas áreas ahora se veían extrañamente abultadas.

Las bolsas son expansores de tejido y su función es promover el crecimiento de piel. Los médicos esperaban que tras seis semanas de expansión de piel podrán tener suficiente superficie adicional apra cubrir la parte superior de las cabezas de las niñas.

«Han tenido altas y bajas con infecciones y temperaturas, y el corazón de Marwa está teniendo que trabajar muy duro para ambas de ellas. Eso le está causando desafíos. Pero siguen soportando y ambas están razonablemente bien», dijo Dunaway.

La separación

Es febrero de 2019, cuatro meses después de la primera cirugía. Las gemelas ya han tenido 35 horas de cirugía desde las dos operaciones previas. Durante las siguientes siete horas, las conexiones restantes de hueso, cerebro y tejido serían cortadas y sólo una pieza de duramadre, la membrana que rodea al cerebro, unirá a las hermanas.

Cuando la conexión final fue cortada, varios miembros del equipo se acercaron para levantar cuidadosamente los dos frágiles cuerpos separados.

Ya no eran gemelas siamesas.

gemelas

Por primera vez en sus dos años de vida, la supervivencia de cada niña ya no dependía de la otra, lo que facilitaba a los anestesistas, la regulación de sus ritmos cardíacos, presión arterial y otros signos vitales.

Pero la separación fue sólo el inicio de la cirugía que se está llevando a cabo. El equipo debe ahora dar forma a las cabezas de cada niña a partir de los restos de la estructura tubular de su cráneo compartido. Cada gemela ahora necesita su propia mesa de operaciones.

La mitad del equipo se quedó con Marwa bajo la dirección de Jeelani y Ong. Dunaway, por su parte, liderará el segundo equipo para reconstruir el cráneo de Safa. El «equipo Safa» y el «equipo Marwa» comenzaron la meticulosa tarea de reconstrucción de cráneo.

«Un pedazo para mi, un pedazo para ti, un pedazo para mi, un pedazo para ti», dijo Dunaway, un veterano con 23 años de experiencia en cirugía plástica y cráneo facial, mientras separaba dos montones de fragmentos de cráneo.

Para tener suficiente cráneo para cubrir ambas cabezas, cada fragmento debió dividirse en dos.

«El cráneo está útilmente diseñado en tres capas: la interior y la exterior son de hueso muy duro y fuerte, pero en medio hay una capa similar a un panal que puedes dividir. Tiene la mitad de grosor pero con ésta podremos cubrir casi toda la cabeza con hueso», dijo Dunaway.

Con los cerebros de las niñas cubiertos por la hermética membrana de la duramadre, los cirujanos colocaron los fragmentos de cráneo en la parte superior de las cabezas. Cada pieza fue asegurada en su lugar con suturas desechables, creando un archipiélago de fragmentos de hueso.

En los huecos se esparcieron células óseas y en los próximos meses éstos deberán cerrarse lentamente hasta que cada una de las hermanas quede con un cráneo completo. La tarea final será estirar la piel sobre los cráneos reconstruidos. Tal como afirma Dunaway: «Es increíble, ¿no es así?».

cirujanos con Zainab

Tras 17 horas en el quirófano, los dos cirujanos jefes mantuvieron una emotiva reunión con la familia de las niñas. En urdu, Jeelani le dijo a Zainab que sus hijas finalmente estaban separadas. Abrumada, la madre besó las manos del médico y las de Dunaway.

Los dos cirujanos formaron una organización de caridad llamada Gemini Untwined (Gemelos Desenlazados) para cotejar la investigación e información sobre siameses y ayudar a reunir fondos para futuras operaciones.

«Lo que nos gustaría es no tener estos retrasos potencialmente perjudiciales en el tratamiento de los niños, y que haya una rama de investigación para obtener mucha más información -dijo Dunaway-. Hay tanto que no sabemos sobre siameses, y pensamos que estamos haciendo lo correcto, pero realmente necesitamos entenderlo de forma científica».

Recuperación

Finalmente llegó el día para dar de alta a Safa y Marwa, tras cinco meses desde que fueron separadas. Ambas necesitan injertos de piel en la cabeza. Y han estado sometidas a fisioterapia diariamente para ayudarlas a lograr avances básicos, como aprender a rodar, sentarse y mantener la cabeza erguida.

Jeelani y Dunaway

Dunaway y Jeelani también llegaron para despedirse y este último las acompañó hasta la salida. Safa, Marwa y su familia permanecerán en Londres al menos durante seis meses más, mientras las niñas reciben más fisioterapia, pero su plan es regresar a casa a Pakistán a principios de 2020.

Al salir del hospital que ha sido su hogar durante los últimos 11 meses, Zainab aseguró que separar a las niñas fue lo correcto. «Estoy muy feliz. Con la gracia de Dios ahora puedo abrazar a una durante una hora y después a la otra. Dios respondió nuestras oraciones».

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