LOADING

Type to search

Retornando a la Ejemplaridad Pública

Leticia Orcés Pareja
Universidad Casa Grande
martes, junio 8, 2021
En el Ecuador vivimos un momento de gran esperanza, las declaraciones del Presidente Guillermo Lasso Mendoza nos hacen pensar que guiará al país por el camino de la ejemplaridad pública
Tiempo de lectura: 4 minutos

El 5 de noviembre del 2020, en la Universidad Casa Grande, tuvimos el privilegio de recibir la visita vía zoom de uno de los más destacados filósofos contemporáneos, Javier Gomá, también escritor y ensayista español, quién dictó una conferencia sobre “Ejemplaridad Pública”, concepto que hoy es un imperativo comprender frente a la necesidad de rescatar la ética y los valores en las sociedades actuales. Este evento se realizó en conmemoración del Bicentenario de la Independencia de nuestra ciudad, con el auspicio de la Iniciativa Cívica 200 años Guayaquil Independiente del Municipio de Guayaquil y gracias al exalcalde Jaime Nebot y a la actual alcaldesa Cynthia Viteri.

La Universidad Casa Grande acaba de publicar un pequeño libro que incluye esta conferencia virtual, junto a los comentarios del Dr. Gustavo Noboa Bejarano, expresidente constitucional de la República, fallecido recientemente, y del Dr. Francisco Huerta Montalvo, Regente UCG. Fue moderada por el Ph.D. en Filosofía Eduardo Albert, profesor UCG. Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de la Educadora Marcia Gilbert de Babra, Presidente del Consejo de Regentes y el cierre fue realizado por la Rectora Audelia High de Chiriboga.

Luego de unas cálidas palabras de gratitud por nuestra invitación, Javier Gomá inició una aproximación al concepto motivo del encuentro.  Explicó que la ejemplaridad no pertenece a nadie, que se encuentra desde el inicio de los tiempos como un principio rector en los pueblos.  Desde su perspectiva, el concepto de ejemplaridad responde a dos grandes preguntas filosóficas, una ontológica: ¿qué es el ser? Y una pragmática: ¿en qué consiste el ideal y qué propone? A la primera pregunta, responde que es el ejemplo y a la segunda, la ejemplaridad.

Para explicar la ejemplaridad, se remite al ejemplo.  El ejemplo produce un impacto positivo o negativo en los demás.  El ejemplo debe ser ejemplificador para que la comunidad sea ejemplar.  Para Gomá, el ejemplo es un hecho y la ejemplaridad un imperativo, pero que no está desconectado del hecho.  La persona ejemplar remite a un ideal, explica el expositor, y define “el ideal” como algo que ilumina a cada ser y moviliza a los pueblos al progreso moral.

Con ejemplaridad se refiere a llevar una vida digna, decente, cívica. Por otro lado, la ejemplaridad tiene la particularidad de ser conflictiva.  “El mal ejemplo absuelve, el buen ejemplo condena” dice Javier Gomá para expresar que es más cómodo contemplar en nuestro entorno ejemplos de conductas inmorales, corruptas o malintencionadas, porque así nos sentimos superiores.  El hecho de compararse con individuos con comportamientos negativos de los cuales nos abstenemos, nos dignifica.  ¿Qué ocurre, en cambio, cuando un colega se destaca, o un amigo es una persona modelo? Tal vez eso nos perturba, nos interpela. ¿Si alguien es solidario, es un ciudadano con valores cívicos, por qué no lo imito? En eso radica la ejemplaridad, en adquirir comportamientos ejemplares.

La ejemplaridad debe exigirse a todos, en especial a aquellos que ejercen cargos públicos.

Este filósofo sintetiza en dos principios del Estado democrático las razones por las que la ejemplaridad se ha convertido en un concepto filosófico. El primer principio tiene que ver con el respeto a la ley, que ha devenido en una condición suficiente para una sociedad justa.  Sin embargo, observamos muchos comportamientos indebidos, poco honestos, que no son censurados por la ley.  El segundo principio es el de la vida privada, una de las conquistas más importantes del ser humano. La democracia nos permite elegir el comportamiento, tenemos libertad de acción, pero podemos errar en nuestras decisiones.  El concepto de ejemplaridad nace por la insuficiencia de estos dos principios, por la necesidad de un nombre que explique este “plus”, lo extra legal, lo moral.  Desde la visión jurídica podemos elegir cualquier tipo de vida, siempre que cumplamos la ley.  Desde la ética, desde la perspectiva de la ejemplaridad, no existe la vida privada, todos somos ejemplo para nuestro círculo de influencia, todo lo que hacemos puede producir un bien o un daño a los demás, siempre perjudicamos a otro o lo beneficiamos con nuestro ejemplo.

La ejemplaridad debe exigirse a todos, en especial a aquellos que ejercen cargos públicos.  Sin embargo, como pudimos comprender en esta conferencia, todo ejemplo es un ejemplo público para alguien, todos somos personas públicas, no solo los políticos.  Cuando nos referimos a la ética, se borran los límites entre lo público y lo privado.  Javier Gomá aporta una concepción ética de la vida privada.  Sostiene que el tomar conciencia que todos somos ejemplo en todo momento, nos lleva a la ejemplaridad y a lograr una influencia civilizadora en la sociedad.

Gomá se refiere a la política como el arte para obtener poder y obediencia, y a la necesidad de la existencia de contrapoderes para evitar el poder absoluto. Encuentra que el contrapoder más importante es el de una sociedad ilustrada. Desde su perspectiva ética y filosófica, para que exista una opinión pública ilustrada se necesita la generalización del ejemplo cívico, que nos lleva a buenas costumbres, a superar la “vulgaridad” y a convertirnos en una “sociedad elegante”.  Añade que desde una visión económica y social, se requiere una clase intermedia conformada por profesionales y por ciudadanos con buenas costumbres cívicas, que se puedan convertir en opinión pública ilustrada a través de la generalización del buen ejemplo.

Ese es el rol de las universidades, la formación de buenos profesionales y de ciudadanos con conciencia cívica, que sean ejemplo a imitar y aporten al desarrollo de una sociedad ilustrada y ejemplar.

Es también tarea de los gobiernos.  En este sentido, en el Ecuador vivimos un momento de gran esperanza, las declaraciones del Presidente Guillermo Lasso Mendoza nos hacen pensar que guiará al país por el camino de la ejemplaridad pública.  El código de ética que deberá cumplir su Gabinete es un buen inicio. Pero más allá de seguir las normas impuestas, los Ministros deben ser ejemplo para los ecuatorianos.  En términos de Javier Gomá, es menester del gobierno actual aportar a la formación de una clase media ilustrada, que viabilice a futuro la generalización del buen ejemplo y lleve poco a poco a los ciudadanos ecuatorianos a la ejemplaridad.

La conferencia sobre Ejemplaridad Pública, que tuvo gran repercusión en los medios de comunicación, incluyendo en Dialoguemos, se encuentra grabada en el siguiente link: https://www.facebook.com/watch/?v=1080670732365708

Tags:
Ahora puedes recibir notificaciones de Dialoguemos. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

 

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

 

 

Temas relacionados

Deja un comentario

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com