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Los chats de la justicia

Juan Tibanlombo
Dialoguemos EC
miércoles, agosto 7, 2019
El correísmo no ha dado hasta ahora una muestra de rubor ante tal cantidad de evidencias. A ellos les basta con repetir la cantaleta de persecución política o recuperaremos la patria o Glas es inocente para evitar responder sobre las evidencias encontradas

Los chats entre Pamela Martínez, exasesora del expresidente Rafael Correa, y Néstor Arbito evidencian lo que era vox populi en los diez años del correísmo, sobre todo después de la consulta popular de 2011 en la que el expresidente se creyó con derecho a mandar en el Poder Juidicial con su novísima teoría de que él era el presidente de todas las funciones del Estado.

Los chats extraídos del pin de telefóno Blackberry de Martínez ponen en evidencia la manipulación de la justicia, de jueces, fiscales y pruebas. En esos chats se habla de que El Jefe quiere meter a sus amigos en el proceso de elección de jueces, a una amiga como notaria y también se menciona el proceso judicial del padre de una ministra.

Martínez, según las publicaciones de prensa, se identificaba como ‘Pamela, Jesús en ticonfío’, y mantenía contacto directo y permanente con ‘Nes último’, que sería Néstor Arbito, vocal del Consejo de la Judicatura dirigido por Gustavo Jalkh.

Los chats se remontarían a octubre del 2014 cuando el expresidente Correa controlaba todo la Función Judicial por intermedio de su leal Consejo de la Judicatura, dirigido por su exsecretario Jalkh. En ese año se había abierto un ‘concurso’ para otorgar 700 cupos en la Escuela de la Función Judicial, a la que accederían los elegibles para jueces de primera instancia.

Tres días antes del cierre de las inscripciones, Martínez le habría escrito a Arbito que El Jefe le había pedido que le explicara cómo avanzaba esa selección. “Nes, ya hablé con jefe sobre proceso de 700 -habría escrito Martínez-. Él quiere meter a amigos en el proceso”.

El correísmo no ha dado hasta ahora una muestra de rubor ante tal cantidad de evidencias. A ellos les basta con repetir la cantaleta de persecución política o recuperaremos la patria o Glas es inocente para evitar responder sobre las evidencias encontradas en la trama de sobornos que se habría montado entre 2012 y 2016 con la intención de mantener al expresidente Correa indefinidamente en el poder. Un sueño al que todavía no renuncia.

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