El cáncer, tradicionalmente asociado a edades avanzadas, está mostrando un crecimiento preocupante entre personas jóvenes. Oncólogos y especialistas alertan que esta tendencia está estrechamente vinculada a cambios en los hábitos de vida, especialmente en la alimentación, el sedentarismo y el consumo excesivo de antibióticos.
Dietas ricas en ultraprocesados, azúcares y grasas, junto con una reducción significativa de la actividad física, están generando un entorno propicio para el desarrollo de enfermedades crónicas desde edades tempranas. A esto se suma el impacto del uso frecuente e innecesario de antibióticos, que altera la microbiota intestinal y debilita mecanismos de defensa del organismo.
Entre los factores de riesgo, el tabaco continúa siendo el principal responsable individual de un elevado número de cánceres, según los especialistas. Su consumo, combinado con otros hábitos nocivos, multiplica el riesgo incluso en personas jóvenes.
Los médicos subrayan que muchos de estos factores son prevenibles y que la tendencia podría revertirse con políticas públicas de salud, educación nutricional, promoción del ejercicio y un uso más responsable de medicamentos.
El aumento del cáncer en jóvenes no solo representa un desafío sanitario, sino también social y económico, al afectar a personas en plena etapa productiva y generar un impacto a largo plazo en los sistemas de salud.
Relevancia para Ecuador:
Ecuador enfrenta el reto de fortalecer la prevención y la educación en salud para evitar que estas tendencias globales se traduzcan en un aumento sostenido de enfermedades graves entre su población joven.
Foto de portada: El tabaco es con diferencia el factor de riesgo individual responsable de un mayor número de cánceres, según los oncólogos.
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