Icono del sitio Dialoguemos

Colombia necesita un gobierno firme que busque la verdadera conciliación

Tiempo de lectura: 3 minutos

Colombia ha sido y sigue siendo un fenómeno particular en el mapa político latinoamericano. Se trata del único país en Sudamérica donde la izquierda no ha logrado alcanzar el poder. Así lo confirma el triunfo del exsenador derechista Iván Duque durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Por ello, es fundamental repasar los principales retos que debe afrontar el presidente del vecino país.

En primer lugar, triunfó la derecha, pero la izquierda obtuvo sus mejores números. Con solo cuatro años en política, Iván Duque definido como centrista, se impuso con el 53,8% de los votos frente al candidato progresista, Gustavo Petro, un exguerrillero del M-19, quien alcanzó el 41,8% de los votos. Vale destacar que este número representa una votación récord para la izquierda colombiana y evidencia una clara polarización.

El factor Venezuela fue clave para que la izquierda no ganara la Presidencia. Situación que influyó en parte importante del electorado que no quería ver a Colombia convertida en un modelo chavista. Esta es la razón principal por la cual Duque se llevó la mayoría de los votos adicionales.

¿Logrará Duque librarse de esa sombra de violencia, para que deje de dominar la política colombiana? Esta es otra de las grandes interrogantes de la próxima administración. Los colombianos se preguntan si el asesinato sistemático de líderes sociales durante las últimas semanas supone una primera prueba. ¿Qué hará Duque ante este fenómeno?.

Es de recordar que tras la contundente victoria en su discurso el exsenador prometió unir al país polarizado, luchar contra la corrupción, mejorar la seguridad, la cobertura de salud y de educación para reducir la desigualdad social. Sin embargo, su elección plantea una serie de inquietudes sobre el futuro del país.

La izquierda colombiana considera a Duque como una marioneta de Uribe. En torno a ello, una de las inquietudes es hasta qué punto podrá el nuevo presidente alejarse de la sombra del expresidente Álvaro Uribe (su mentor político) sin distanciarse de los votantes uribistas. Duque necesita de los votos del Centro Democrático (Partido uribista) para sacar adelante su programa. Lo que determinará sí será capaz de marcar su propio rumbo. Las personas que votaron por Duque no quieren a un nuevo Juan Manuel Santos por considerarlo un traidor al abrir un proceso de negociación con las FARC.

Otro de los enigmas a la llegada de Duque al Palacio de Nariño será la apertura de una nueva etapa en los acuerdos de paz con las FARC tras año y medio de negociaciones. El nuevo presidente de Colombia pretende aplicar modificaciones al proceso. Promesa que realizó durante su campaña electoral al asegurar que los excomandantes guerrilleros cumplirán penas de prisión. Además de excluir la conexidad del narcotráfico con el delito político y por tanto su condición de delito amnistiable. En este aspecto, Duque se ha ido desmarcando de Uribe, partidario de la línea dura y de denunciar los acuerdos.

Otro de los enigmas a la llegada de Duque al Palacio de Nariño será la apertura de una nueva etapa en los acuerdos de paz con las FARC tras año y medio de negociaciones. El nuevo presidente de Colombia pretende aplicar modificaciones al proceso.

Sin embargo, se debe recalcar que la tramitación parlamentaria de esas modificaciones no será sencilla para el nuevo presidente. Esto será imposible lograrlo sin justicia ni reparación a las víctimas del conflicto y sin impunidad, pero dando oportunidad a los guerrilleros que dejaron las armas a una reinserción adecuada.

Aunque es posible la búsqueda de alianzas para consolidar una mayoría en el Congreso. El nuevo presidente de Colombia se enfrentará a un amplio sector parlamentario que apoya mantener el acuerdo de paz sin modificaciones, además de la Corte Constitucional. El partido político que surgió de la desmovilizada guerrilla, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, tendrá diez escaños en el Congreso. Así lo afirma Sergio Guzmán, analista de Control Risks para Colombia al decir que “Duque tendrá varias dificultades, debido a la Corte Constitucional”, ha señalado Duque haría bien en incluir en su gabinete a dirigentes de partidos de centro si quiere unir al país.

¿Logrará Duque librarse de esa sombra de violencia, para que deje de dominar la política colombiana? Esta es otra de las grandes interrogantes de la próxima administración. Los colombianos se preguntan si el asesinato sistemático de líderes sociales durante las últimas semanas supone una primera prueba. ¿Qué hará Duque ante este fenómeno?. ¿lo ignorará? o ¿entenderá que la primera labor de un presidente que aspira a unir el país, es que ningún conflicto se resuelva mediante muertes bajo su mandato? Todo esto aparece como la cuestión más compleja en materia política.

¿

Salir de la versión móvil