Guayaquil busca consolidarse como un eje estratégico del comercio regional mediante la expansión y fortalecimiento de zonas francas orientadas a la logística, la industria y los servicios vinculados al comercio exterior. La iniciativa apunta a aprovechar la ubicación geográfica de la ciudad y su infraestructura portuaria para atraer nuevas inversiones nacionales y extranjeras.
Las zonas francas ofrecen beneficios tributarios y aduaneros que reducen costos operativos y facilitan la instalación de empresas dedicadas a la transformación, almacenamiento y redistribución de mercancías. En el caso de Guayaquil, el objetivo es convertir estos espacios en motores de empleo y competitividad, especialmente en sectores como manufactura, agroindustria y servicios logísticos.
Autoridades locales y actores del sector privado coinciden en que este modelo puede fortalecer la integración de Ecuador en las cadenas globales de valor, en un momento en que el comercio internacional enfrenta reconfiguraciones importantes. La modernización de procesos, la digitalización y la mejora de la conectividad son elementos centrales de esta apuesta.
Sin embargo, el éxito de las zonas francas dependerá de la estabilidad normativa, la seguridad jurídica y la coordinación entre el Gobierno central y los gobiernos locales. Expertos advierten que, sin reglas claras y una visión de largo plazo, el potencial de estos proyectos podría verse limitado.
Relevancia para Ecuador:
El impulso a zonas francas en Guayaquil representa una oportunidad estratégica para diversificar la economía ecuatoriana, fortalecer las exportaciones y generar empleo en un contexto de recuperación y competencia regional.
Pie de foto y crédito: Vista aérea del puerto de Guayaquil, principal plataforma logística del país.
Crédito: Bloomberg / La república.co

