Bruce Springsteen volvió a alzar la voz desde la música con el lanzamiento de una nueva canción de protesta en la que denuncia lo que califica como “terrorismo de Estado” en Minneapolis. El tema se suma a una larga tradición del artista de utilizar su obra como herramienta de crítica social y política.
La canción hace referencia a operativos de control migratorio y a la creciente militarización de la seguridad interna en Estados Unidos, señalando el impacto que estas políticas tienen sobre comunidades vulnerables. Springsteen no menciona directamente a figuras políticas, pero el mensaje apunta con claridad a la actual deriva autoritaria que, a su juicio, amenaza derechos fundamentales.
Medios culturales destacan que el músico retoma el espíritu combativo que marcó algunas de sus obras más emblemáticas, combinando una narrativa directa con una fuerte carga emocional. El lanzamiento ha generado amplio debate en redes sociales y ha sido celebrado por sectores progresistas, mientras que otros lo consideran una intromisión política indebida.
Springsteen ha reiterado en diversas entrevistas que considera la música como una forma de memoria y resistencia, especialmente en contextos donde la violencia institucional se normaliza. Esta nueva canción refuerza su papel como una de las voces más influyentes del rock comprometido estadounidense.
Relevancia para Ecuador:
El debate sobre el uso del poder del Estado, los derechos humanos y la protesta social trasciende fronteras y ofrece lecciones relevantes para sociedades como la ecuatoriana, donde también se discute el equilibrio entre seguridad y libertades civiles.
Imagen de portada: Bruce Springsteen en concierto.
Crédito: Llibert Teixidó / La Vanguardia

