Icono del sitio Dialoguemos

Tiempo de lectura: < 1 minuto

El Obelisco porteño, donde los argentinos celebraron en 1986 la obtención de la Copa del Mundo de México, fue el punto de encuentro de los fanáticos de Maradona que bramaron una consiga clara: «No se murió, lo mataron».

Salir de la versión móvil