Unas 400 personas, con el apoyo de cuatro helicópteros de descarga aérea de agua y más de 70 horas de trabajo hicieron falta para controlar el incendio en el cerro Casitagua, al noroccidente de Quito. La mañana de este 17 de enero, todas las unidades que apoyaron en el control del fuego se dedicaron a realizar tareas de enfriamiento para evitar la reactivación de focos.
Varios puntos de calor todavía son monitoreados de forma permanente por efectivos del Cuerpo de Bomberos de Quito. El comandante de esa institución, Esteban Cárdenas, explicó que, hasta el momento no existe ningún brote de fuego en el cerro. “Esperamos que siga así. Sin embargo se han dispuesto 50 efectivos que precautelen la zona y en caso de existir un brote de fuego, apagarlo inmediatamente”.
La autoridades usan cámaras térmicas controlan los lugares en los que se podría tener focos de calor y de producirse, sofocar el incendio. Alrededor de 250 hectáreas han sido afectadas.
El incendio se inició la mañana del pasado martes 14 de enero y luego de la mitigación del fuego comenzarán los trabajos de reforestación y cuidado de la fauna y flora del lugar. Ahí serán esparcidas semillas de especies endémicas tras los procedimientos correspondientes.

