Un hombre acusado de robar tres bancos y disparar a un empleado bancario se tomó varias horas para hacer uso del derecho de última palabra en el juicio llevado a cabo en su contra en la ciudad alemana de Hamburgo.
El hombre de 71 años, acusado de intento de asesinato, pasó horas despotricando sobre la incompetencia de los investigadores, elogiando su propia inteligencia en la planificación de los robos y criticando a la jueza presidenta por sus interrupciones.
“Soy muy consciente de que quiere interrumpir mi última palabra de hoy”, dijo.
Según la legislación alemana, el acusado tiene derecho a la última palabra en el tribunal antes de que se anuncie el veredicto. Se puede apelar el fallo si al acusado se le niega este derecho o si se lo interrumpe durante la entrega de la última palabra.
La jueza que preside el tribunal, Birgit Woitas, negó las afirmaciones del acusado. “No lo haré en absoluto. Ud. tiene este derecho. Sólo le llamaré la atención cuando se repita porque debo impedir las repeticiones”, argumentó la magistrada.
Esta fue la segunda parte de la última palabra del delincuente. Durante la primera parte del discurso, que duró cinco horas, Woitas lo interrumpió en varias ocasiones porque se repetía.
El septuagenario es juzgado por robar tres bancos en Hamburgo entre 2011 y 2019 y disparar a un empleado bancario. Los fiscales pidieron una pena de 12 años y 10 meses de prisión, seguida de detención preventiva. El hombre está acusado de sustraer 25.000 euros (27.500 dólares).

