La protección a la Amazonía en Brasil, la paz en Colombia y la migración centroamericana a Estados Unidos serán los ejes centrales del periodo de sesiones que se inicia este 23 de septiembre en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Paulo Abrao, director de ese oganismo, explicó que las audiencias tendrán una misma columna vertebral: la migración, el asilo y los intentos de los Estados para restringir ese derecho. Los Gobiernos de Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador tendrán que rendir cuentas por la aplicación de un programa llamado “Permanezcan en México”, que obliga a los migrantes centroamericanos a esperar en territorio mexicano a que se resuelvan sus casos de asilo en Estados Unidos, un proceso que puede extenderse durante años.
El Ejecutivo peruano deberá explicar por qué en junio cambió su postura ante la migración procedente de Venezuela y comenzó a pedir a los venezolanos una visa humanitaria (además del pasaporte) para ingresar en Perú, una medida rechazada por grupos como Amnistía Internacional (AI).
¿Es la migración el desafío más importante al que se enfrenta Latinoamérica? En opinión del brasileño Paulo Abrao, quizás no sea el más importante, pero sí el de mayor envergadura. “Es el desafío más masivo. La verdad es que es muy difícil caracterizar qué es lo más importante en una región donde hay asesinatos de defensores de derechos humanos, donde tenemos desafíos como es el tema de los pueblos indígenas en la Amazonía, que es un tema de impacto global”, dijo Abrao.
Como es tradición, las audiencias de este 173 periodo funcionarán de la siguiente forma: los defensores de derechos humanos harán sus denuncias, los Gobiernos intentarán justificar sus decisiones y la CIDH dará recomendaciones. En muchos casos, esta es la única oportunidad que tienen los activistas para pedir explicaciones al Estado.

