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Fidel y la muerte

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“La muerte no nos dice nada, y por ello podemos soñar con trascendencias, anhelar posteridades, esperar la absolución del cielo o de la historia. Y aquí está lo siniestro, en la promesa de – como decía el mismo Che – ir a la búsqueda de otros cantos de guerra y victoria”.

Es Antonio Aguirre Fuentes, uno de los más claros psicoanalistas de este país, al analizar desde La Conversación la muerte de Fidel Castro. “Con Fidel en la paz de los muertos a los cubanos les toca la parte dura de la vida. Pero ya están acostumbrados por casi 60 años de socialismo”, escribe.

Antonio Aguirre es alguien que no siente nada por Fidel, una persona que murió a los 90 años, “rodeado de amorosos privilegios”. Es una lectura corta, pero lúcida sobre uno de los momentos menos lúcidos de la historia política, sobre todo de la historia política actual del Ecuador, en la que alumbran los epitalamios y sobran los insultos. Una lectura recomendada. Es como un cuento corto de Borges.

 

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